domingo, 28 de diciembre de 2008

GUITARRA. nicolás guillén

Guitarra

Tendida en la madrugada,
la firme guitarra espera:
voz de profunda madera
desesperada.
Su clamorosa cintura,
en la que el pueblo suspira,
preñada de son, estira
la carne dura.
Arde la guitarra sola,
mientras la luna se acaba;
arde libre de su esclava
bata de cola.
Dejó al borracho en su coche,
dejó el cabaret sombrío,
donde se muere de frío,
noche tras noche,
y alzó la cabeza fina,
universal y cubana,
sin opio... ni mariguana...
ni cocaína.¡
Venga la guitarra vieja,
nueva otra vez al castigo
con que la espera el amigo,
que no la deja!
Alta siempre, no caída,
traiga su risa y su llanto,
clave las uñas de amianto
sobre la vida.
Cógela tú, guitarrero,
límpiale de alcohol la boca,
y en esa guitarra toca,
tu son entero.
El son del querer maduro,
tu son entero;
el del abierto futuro,
tu son entero;
el del pie sobre el muro,
tu son entero...
Cógela tú, guitarrero,
límpiale de alcohol la boca,
y en esa guitarra, toca
tu son entero.


Nicolás Guillén

2 comentarios:

Blogger RALLCH ha dicho...

Yo no sé si Cuba será para siempre (creo que la realidad ha dicho que no), pero el sentimiento que me despiertan estos versos, esta hermosa poesía, es de futuro, de eterna juventud.

6 de enero de 2009, 16:49  
Blogger Rara Avis ha dicho...

Me encanta este poema, como tantos del gran Nicolás Guillén. Hace años tomé el libro entre mis manos y comencé a cantarlos. Y así quedaron para siempre en mi memoria.

29 de octubre de 2016, 19:26  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio